Nuestro proceso de estimulación
El primer paso es la identificación de necesidades, actuando ante retrasos en el lenguaje o la psicomotricidad detectados por la familia o el pediatra. A continuación, realizamos una evaluación especializada mediante pruebas neuropsicológicas que definen las áreas de refuerzo. Finalmente, ejecutamos un plan de intervención personalizado con objetivos y actividades adaptadas a niños de 3 a 6 años para alcanzar cada objetivo.
Áreas clave de desarrollo
Abordamos el desarrollo del lenguaje mejorando la comprensión y expresión verbal para superar retrasos en el habla. En el ámbito psicomotriz, potenciamos la coordinación y la motricidad fina y gruesa mediante ejercicios específicos. El trabajo se completa con el desarrollo cognitivo, estimulando la atención y la memoria, y el desarrollo social y emocional, que fomenta la autonomía y la gestión saludable de las emociones.